Cuando la vida se encarga...









Cuando la vida se encarga de imprevistos
y amanece sorprendiendo nuevos retos,
el laberinto del cada día parece inédito.

Hay que blindar la cabeza
de enmadejados pensamientos,
no es fácil mantenerse en el rail correcto,
pero eso nos condecora como honestos.

Serena la mirada,
y las profundidades del adentro,
hay que jugar cada día
como si fuera el primero.


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