La mirada de Benedicto XVI

 
Este Papa para mi es muy querido. He tenido la suerte de tropezarme con su mirada en varias ocasiones. La primera vez en la JMJ de Colonia. Ya allí nos sorprendió a todos con su gesto tierno y sencillo, sus palabras claras. No era Juan Pablo II, pero el sentimiento junto a él era: estar junto al Papa. Conseguí verle cerca pero de lejos, y al terminar todo, buscando la salida junto a una valla... inesperadamente estaba él con su sonrisa tranquila y cercana, captando mi ilusión y mi sorpresa.

Roma, primer funeral de Juan Pablo II, Benedicto XVI pasea con su papamóvil y nos bendice. Otra vez su mirada alegre, me encuentra en primera fila de una barrera.

De nuevo en la Jornada de la Familia en Valencia, esperando junto a unos bebés en brazos de sus padres, el Papa se acerca y vuelve su mirada llena de paz a tropezarse con la mía.

Y Madrid, la inolvidable JMJ. Allí su mirada es joven, emocionada, alentadora, magnífica... Sólo los millones de personas que estuvimos allí... sabemos que es inexplicable. Vivirlo fue un privilegio.

Ahora su decisión nos sorprende, porque nuestra mirada está dirigida a cosas insignificantes, la suya mira hacia lo importante. No nos da la espalda, no nos deja solos. Benedicto XVI tiene una mirada de largo alcance. No importa que ya nunca más - a partir del 28 de febrero- podamos volver a encontrarnos con sus ojos, lo que importa es que sepamos dirigir los nuestros hacia donde él mira.

Tal es la inspiración



 
 
 


Los antiguos hablaron de la Musa.
Del Numen Don Manuel Josef Quintana
(naturalmente, entre signos de admiración).
Otros de ángel, de duende, de un dedo celestial
y otros mil artilugios
que en un Pérez -afirman- levantan un Poeta.

La experiencia prefiere dejarse de cumplidos:
obstinada, nos habla
más bien de madres locas, de padres coroneles,
de palizas borrachas
o largas tardes grises meditando la lluvia
en la ventana de la soledad
como si cada verso tuviera en su pasado
un niño con las alas malheridas

 
Miguel D´Ors



¿La verdad?

 
 
 
La verdad se corrompe
tanto con la mentira como con el silencio
Cicerón
 
No basta decir solamente la verdad,
mas conviene mostrar la causa de la falsedad
Aristóteles
 
La astucia puede tener vestidos,
pero a la verdad le gusta ir desnuda.
Thomas Fuller

Noche de Reyes

 
Yo sé que estáis ahora
repartiendo ilusiones
y emocionando corazones.
No importa si los paquetes son muchos o son pocos,
si son pequeños o grandes,
quien recibe un regalo,
recibe, de otro, un pedazo de ilusión.
Se que váis con prisa
que tropezáis en los balcones,
que buscáis zapatos brillantes
y queréis dar sorpresas apretadas.
Sé que allí en Oriente
estuvisteis muy ocupados,
pensando en cada una y en cada uno,
Que leisteis nuestras cartas,
también las que no fueron escritas.
Sé que no haceis ningún ruido,
pero que entráis en todas las casas,
en unas dejáis regalos invisibles,
que sólo algunos descubren;
en otras aunque vuestros regalos se ven,
no todos ven su mensaje.
Queridos Reyes Magos,
volved cada año
¡os esperamos con vuestros fieles pajes!
 
 
 

Pensamientos de la mula y el buey




No fuimos convocados
sólo la fortuna de ser encontrados.
La gente entra en polémica
de forma endémica,
dicen lo que no se dijo,
leen lo que no está escrito.

Lugar tranquilo
y por eso elegido.
La pareja joven
nos hizo ser conocidos.
Y en los planes no trazados
fuimos designados.

Y así mula y buey
en cualquier Belén instalados
desde el primero hasta hoy,
en calles, hogares, escaparates y poblados.

Volvemos a colocarnos
de nuevo en navidades,
en todos aquellos lugares,
donde los hombres siguen teniendo
buenas voluntades.


¿Volar?

 
 
Cuanto más se eleva un hombre,
más pequeño les parece a los que no saben volar.
Friedrich Nietzsche

Bondad

 
 
 
Nadie puede hacer el bien
en un espacio de su vida,
mientras hace daño en otro.
La vida es un todo indivisible.
 
Mahatma Gandhi