Verano


Verano

Se remangó primavera,
y amaneció verano.
Se descalzó las nubes
extendiendo grano a grano
arena, caliente y seca.

Con mirada serena
se puso a descoser
preocupaciones secretas.
Hilvanando paseos,
desanudó cansancios,
verano explícito.

Anudó a las olas... viento sur;
al horizonte, al cielo,
al mar, a tus pupilas...
los llenó de azul.
En horas de siesta,
deslizó luz
por rendijas, ventanas, almas...
Con cada día verano,
trajo calor,
ganas de fiesta.

Jugando con niños,
hizo castillos, puentes, columpios,
Se enredó en melenas, colas,flequillos...
decoró con pecas,
manos, caras, brazos, piernas
de mujeres, hombres, chiquillos...

Sacó de su baúl,
noches serenas,
de calor sin chal ni chaqueta,
Y despertó cada mañana,
amanecer amarillo.

¿Dónde gestiona el entusiasmo?

Entusiasmo


¿Dónde se gestiona el entusiasmo?
¿Y de dónde vino?
¿Y qué se llevó por delante
cuando estuvo activo?

¿Dónde se gestiona el entusiasmo?
Lo vi brillando delante de mi,
en ojos, en bríos, en gente
de verás lo ví.

¿Dónde se gestiona el entusiasmo?
Le oí respirar,
jadeante, pero sin angustia
Le ví mirar,
intensamente, queriendo abarcar
Le observé hacer
y le ví conseguir.
Le sentí vibrar,
y me quise contagiar.


Cuando se oyó que aquel hombre perdonaba...

Gary Ridgway crying


"Para empezar, los crímenes de Ridway eran, a todas luces, monstruosos, tanto en lo relativo al número, abultadísimo incluso para un asesino en serie, como a los abusos previos a los que sometía a sus víctimas... De hecho, durante las vistas, mientas escuchaba las delaciones de labios de sus madres, padres o hermanos, se mantuvo entero, inconmovible, imperturbable; podría decirse que aburrido.

¿Sin signos de arrepentimiento, mediando materia tan grave y asegurando los forenses que era plenamente capaz de distinguir entre el bien y el mal, era posible que el Estado mostrara compasión? ¿Podía la sociedad manifestarse clemente ante un ser de esa calaña? Los familiares de las mujeres asesinadas estaban seguros de que no. Sus protestas, sin embargo, no lograron su propósito: el asesino evitó la silla eléctrica. Aunque no se puede decir que hubiera un total consenso.
Y quien disentía no era, precisamente, el fiscal.
Hubo una persona, un hombre de nombre Robert Rule, padre de Linda, una de las víctimas que contaba dieciséis años cuando Ridway la mató, que no participó en las manifestaciones ni lloró rabioso por perderse el espectáculo de ver morir al asesino de su hija, apenas una niña. De hecho, durante ese juicio, sorprendió a todos los asistentes comportándose de un modo peculiar. Cuando le correspondió subir al estrado para ofrecer su testimonio, miró al asesino directamente a los ojos y le dijo:
- Míster Ridway: hay mucha gente aquí que le odia, yo no soy uno de ellos. Y perdono todo lo que usted ha hecho... Dios dice que perdonemos, pero no a ciertas personas, a todas. Por tanto, usted está perdonado.
Al escuchar estas palabras, el frío calculador asesino pareció despertar del sueño interior en el que se encontraba desde que comenzó el proceso y, por primera y única vez, levantó la vista, miró al estrado, se emocionó y dejó escapar una lágrima.
You are forgiven, sir."

Del Libro de Reyes Calderón Tardes de Chocolate en el Ritz, dentro del capítulo Amores fallidos.

Valor




Recientemente visité en León el Centro de interpretación del León Romano. 
Allí Flavio me alentó 
a seguir en las lides de la vida.

Demasiado


Demasiado


Demasiada pena
o demasiada alegría.
Demasiado trabajo
o demasiado ocio.
Demasiados demasiados
en la vida de los pocos
o demasiado poco
en la vida de los muchos.

Poco tiempo
o poca prisa,
pocos aún
o pocos tal vez,
poco pensar
y mucho correr,
mucho querer
o poco desear,
poco crecer
o todo a la vez.

¿Con referencia a qué
juzgamos en la vida
pesos o cantidades,
contrastamos experiencia
comparamos ahoras,
ayer, nunca o siempre?

¿Dónde está el calibre
que mide sudores,
que cuenta esfuerzos
penas, risas o dolores?
¿Qué suma, resta,
multiplica o divide?
¿Qué llegó en la vida
demasiado pronto
o demasiado tarde?
Nadie lo sabe
sólo el que busca
referencias estables.


Me gusta el silencio





Me gusta el silencio,
El silencio que escucha,
que piensa, que admira y disfruta.
El silencio que reza,
que acompaña y que habla.
El silencio que entiende,
que expresa y que calla.
El silencio que no tensa,
que comparte intimidad
y sabe delicadamente preguntar.
El silencio que ve los corazones rotos
que no huye, que se acerca,
que arregla.

El silencio me ha contado tantas cosas...
y romperlo, tantas veces, ha estropeado otras.
Saber hablar el idioma del silencio
es labor de maestros.
El silencio tiene un paso callado
atraviesa paredes
que con palabras
se hacen murallas

Me gusta el silencio,
me gusta su gesto,
sus gritos, sus lamentos...
El silencio pasa
ronda, se acerca
tiene el ritmo de la gente tranquila
convive donde no vive la prisa
crece donde la cabeza trabaja
y el corazón se cobija.

Dialogar contigo silencio
es romper amenazas
entender guarismos
descubrir secretos,
preparar mañanas
resolver preguntas
tranquilizar el alma.

Me gusta el silencio
pero aún quedan kilómetros
para recorrerlo,
tantas preguntas aceleradas,
tantas conversaciones atropelladas...
Y siempre contigo
silencio aprendiendo


¿Por qué es necesario pensar en la poesía hoy en día?


Yves Bonnefoy (Tours, 1923) lleva toda su vida entregado a esa «forma particular de cuestionamiento del mundo y de la existencia» que llamamos poesía. Y es que la poesía es, según el crítico y pensador francés, «el acercamiento más directo con la verdad de la vida». Una verdad que Bonnefoy, a sus 91 años, despliega sin matices a través del profundo azul de sus intensos ojos, tan lúcido que parece que escucharas uno de sus versos. El año pasado, el considerado como el poeta francés más importante del siglo XX recibió, por fin, el reconocimiento de tantos años de carrera y dedicación en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde fue galardonado con el premio de Literatura en Lenguas Romances. A su paso por Madrid para dar un recital poético en la Casa de América, Yves Bonnefoy recibió a ABC sin prisas ni atajos, con la humildad solo propia de quien se sabe maestro.

-¿Por qué es necesario pensar en la poesía hoy en día?
-Siempre fue necesario pensar en la poesía, porque es la única manera de entender por qué y cómo los seres humanos viven juntos. Nos ayuda a comprender cómo funciona la organización social en su relación con la realidad.
 
-¿La sociedad actual pone el acento sobre la poesía como necesidad?
-Hoy más que nunca es necesario relacionarse con la naturaleza. El discurso de la ciencia, que generaliza y se refiere a objetos abstractos, descompone y desmoraliza al ser humano. No puede decirse que la poesía pueda evitar que desaparezca el mundo, pero si desapareciera la poesía seguramente el mundo desaparecería también.

-Parece que ahora, con todo lo que nos concierne, solo existimos en la superficie de las cosas.
-El discurso conceptual contemporáneo nos hace vivir en la superficie de las cosas, pero la poesía no está amenazada. El yo poético nos lleva a la profundidad del mundo, que no olvida la finitud, que somos mortales, que vivimos en el tiempo. La experiencia poética debe ser personal y puede ser producida en el individuo. Esos individuos pueden ayudar a la sociedad a renovarse.
 
-A nivel cotidiano, ¿cómo se puede percibir la acción de la poesía?
-En la vida cotidiana nos encontramos en el umbral de la experiencia poética en los sentimientos. Eso nos lleva a percibir la realidad del tiempo, que es la categoría fundamental de nuestro ser.
 
-¿Qué papel desempeñan las lenguas en nuestra sociedad?
-La lengua nos recuerda que existen las palabras, que se refieren directamente a las cosas, contrariamente a lo que hace el discurso, que solo habla de nociones, ideas, leyes. La palabra nos remite a la imagen y nos pone en contacto con lo fundamental: la naturaleza, los árboles, los ríos, las flores... Eso nos lleva a pensar en nuestra propia existencia.
 
-Y todo gracias a que se derrumbó la Torre de Babel.
-Por fortuna sí, porque si no tendríamos una lengua única que nos llevaría al totalitarismo. Hay una multiplicidad de lenguas en las que existe reciprocidad y eso permite una comprensión más profunda de la realidad. Me inquieta mucho ver cómo hay lenguas que desaparecen, porque su desaparición es también la desaparición de un espíritu.
 
-Ha mencionado el discurso conceptual, científico. Mañana se celebran elecciones europeas. ¿Cómo ve el actual discurso político?
-No hay nada más ajeno a la poesía que el discurso político, que lo simplifica todo. En realidad, la poesía es una lucha contra la ideología. Respecto a las elecciones europeas, yo soy favorable a la Unión Europea porque permite la convivencia entre las distintas lenguas, que da lugar al contacto poético. De ahí nace la necesidad de la traducción, porque unifica a esas dos lenguas.
 
-¿Qué le debe usted al español?
-El español me dio una de las grandes lecciones, ya que existen palabras muy fuertes, que remiten a las cosas del mundo, como piedra, sol, río… En francés la relación es menos directa. Haber leído poemas en español fue una experiencia muy rica.
 
-Al escucharle y leerle, da la impresión de que el lenguaje es el creador de nuestra realidad.
-En efecto, la poesía permite encontrar lo real en la vida, en su relación con el tiempo y su discurrir. Eso es algo que solo el lenguaje permite, es un recreador de la realidad.
 
-Este año se celebra el centenario de Octavio Paz. ¿Cómo recuerda a su amigo? ¿Y al poeta?
-Fundamentalmente, amaba y admiraba a Octavio Paz como persona y como autor, que en su caso es algo indivisible, es la misma cosa, son formas inseparables. Apreciaba mucho su obra poética porque en ella había, a la vez, la búsqueda de las cosas fundamentales a través de las palabras y también manifestaba una inmensa curiosidad por las formas, que se manifiesta en la sociedad concreta. Octavio Paz estaba por encima de la expresión poética, no se encerraba en su propia expresión poética, sino que se asomaba a ver cómo esa expresión era apreciada por la sociedad y se dedicó a indagar cómo se había apreciado en la antigüedad y en el mundo actual. Él siempre buscó la verdad poética en el mundo.
 
-Grandes poetas que han influido en su vida y en su obra, como Rimbaud, Baudelaire, Mallarmé, ¿han sido hoy ya reemplazados?
-No. Ellos exploraban las problemáticas fundamentales de manera muy viva, y debemos conservar viva la forma en que buscaron la poesía de las cosas. Pese a la renovación necesaria de la poesía, no debemos olvidar nuestros orígenes. En la literatura contemporánea hay una tendencia que considera que solo existe el lenguaje, pero no es así. Hay que habitar en el lenguaje para no perder el contacto con la realidad. Eso nos recuerdan Rimbaud y Baudelaire: vivir solo en el discurso es pernicioso.