La pasión era León

León

Pasión muda
fuerte y profunda
que palpita
con orgullo de origen
en estado virgen.

Pasión sólida
como las piedras de la catedral,
nunca efímera como la nieve del frío invernal,
siempre compañera
por calles y callejas
del húmedo, o del cualquier otro lugar.

Pasión única
se esconde en los adentros
de la intimidad,
y reluce en las vidrieras
engarzadas de años y con acumulo de belleza ancestral.

Pasión apasionada
que duerme tranquila
se esconde o emerge.
Los extraños no la imaginan
porque el leonés
no grita,
él trabaja, hace, sigue...
y aunque ondea pendones
no presume, sólo es.
El leonés tiene dentro
sangre, vida, raíces, sueños,
los talla día a día,
los bruñe, los dibuja
pero nunca los deja
hasta que los cumple.

La paz


Paz


La paz es una conquista
se pierde,
se guarda;
te envuelve,
te cuida,
se tiene,
se da.
Es una gran amatista.

Es verso, y es prosa
es madre y hermana;
riqueza de quilates,
y mezla de alquimista;
poderoso equilibrio
de razones provista
en la cuerda floja de las elecciones.

Espejismo de algunos
sueño de todos
compañera de viaje
¿de qué estás provista?
Unos la nombran,
otros la piden;
tenerla es una conquista
¿quien conoce la ruta de su manantial?
¿que nombre se escribe en el gps
de la libertad?

Cuando la vida se encarga...









Cuando la vida se encarga de imprevistos
y amanece sorprendiendo nuevos retos,
el laberinto del cada día parece inédito.

Hay que blindar la cabeza
de enmadejados pensamientos,
no es fácil mantenerse en el rail correcto,
pero eso nos condecora como honestos.

Serena la mirada,
y las profundidades del adentro,
hay que jugar cada día
como si fuera el primero.


¿Desconcierto?

pistola

Llegó sonriendo.
En sus ojos brillaba una cercana emoción, la idea llenaba de coraje el instante.
Intercambiaron una complaciente sonrisa, que se cerró con un apasionado y maravilloso beso.
Nadie podía presentir que en ese instante preciso y calculado, 
él apretaría un gatillo de una sofisticada y elegante pistola.

El miedo




Si el miedo es ignorancia
y la oscuridad penetra
dentro de la inconsciencia,
el interior se colma
de grandes sombras siniestras.

Si el miedo es duda
y los interrogantes se multiplican
si es difícil encontrar respuestas,
la inteligencia queda desnuda
y su función es estática.

Si el miedo es un gigante
y el pulso se oye por fuera,
si cada instante
es una quimera,
el cuerpo se estremece
y el alma padece.

El miedo se supera
si la razón analiza,
y busca al que diviniza
entonces tiene respuestas,
aunque no sean directas;
de nuevo vuelve la calma
y se serena el alma.






Libros que llegan de noche









Todavía recuerdo cuando al despertar,
encontraba un libro
sobre la colcha de la cama,
precisamente en ese lugar
donde los pies aún no me llegaban,
sabía que papá volvía de algún viaje.

Y si oía del hablar del regreso
pensaba en el libro
y todo eso
¿y está vez de que será?
¡la mañana me lo dirá!

Abecedario ilustrado,
¡cuántas veces ojeado,
calcado o copiado!
cuentos con dibujos,
o de letras abigarrados;
Releídos, contados
e imaginados;
Después tantos otros
en veranos y otros ratos,
autores, títulos buscados
o encontrados;
biblioteca descubierta
de la mano de mi hermana,
letra impresa que penetra
con ninguna desgana.

Las mil y una noches,
primer libro de mayores,
y tantos otros títulos y autores
desde la colcha infantil
hasta aquí.




Aniversario


Escribeme un verso
que tenga treinta y ocho años...
Y cogí los días, y las horas que pasaron,
tan breves... que ayer era esta mañana
y ahora ya se hízo de noche.
Y quería decirte...
y nunca supe nada.

Escribir todo...
pero no cabía una vida tan apretada:
de ilusiones y gente,
de mañanas largas y tardes tranquilas,
de pesadas cargas...
de brillantes pupilas y lágrimas amargas,
de rozar el cielo y sentir el vapor del infierno,
de ambiciones por estrenar y de sueños realizados.

¡Quién me íba a decir
cuando soñaba la vida,
todo lo que íba a vivir...!
¡Quién me íba a explicar
uno a uno los días
que Tu me íbas a llenar!